Ayer, Hoy
Ayer bailabas en la cafetería al compás de esa música, mientras yo te observaba ignorarme y dejarte llevar por tu curiosidad y tu ritmo. Te acercas por la espalda, me abrazas, me besas por encima de mi camiseta. Yo continuo formado en espera de la atención. Yo también quiero, dices, un café del día, chico. Sigues haciendo pasos que yo no conozco. Al llegar el café le agrego azúcar, tu zacarina y yo me molesto por que mi vaso no tiene ese espacio para la leche. Tu sonries y no dejas de hacerlo. Salimos de ahí para continuar la aventura en otra parte.
Hoy pido un café, no estás ahí, americano, azúcar, no hay espacio para leche. Me voy de ahí y ahora dejo que se enfrie el café.
Morfo - Historias Cortas










