Homework
Chales, tengo mucho quihacer en casa.
Antier llegó una nueva máquina que tengo arrumbada en su caja junto a un chinguero de folletos y la caja de herramientas.
La guitarra del flaco seguramente sigue enredada con la diadema del xbox.
La mesa de la compu debe estar saturada de papeles, discos y dvds que removió el flaco para buscar su driver de la antena wireless.
La mesita del té (je je) esta llena de tazas usadas, bolsas de galletas sin galletas, el cenicero lleno.
Tengo ropa en una maleta que sigue ahí y al parecer está incubando formas de vida en su interior.
Hay un foco fundido…que lleva una semana ahí.
Hay una cobija y almohada en el sillón de cuando me dormí ahí…hace una semana.
arghhhh!!! no puedo vivir como un pinche cerdo, ya no. Al rato llegando me pongo el delantal, mi pañoleta, me calzo guantes de hule y órales! a chingarle hasta que quede limpio y orden al ritmo de bronco o los temerarios. yiiiha!











jijijijijij… Tengo la casa hecha un desastre, me estan haciendo un trabajo de albañilería no inventes esta que no veas, polvo por todas partes. En fin lo tuyo es más leve pero al fin y al cabo mugre, jijijiijijij
Aunque por otro lado este desorden no expresa más que mi genialidad, ya ves como es esto…
Me hiciste recordar a Indiana y Mónica ambas de nacionalidad argentina, la primera pintora y la segunda escritora; la primera vez que entre a su depa. me quede con un palmo de narices de ver el desorden ordenado. Con ellas aprendí que la genialidad nada tiene que ver con lo absurdo de los esterotipos neoliberales, Indiana tenía su cama y su estudio dónde desarrolla por temas sus cuadros, tomaba té verde, fuma faritos, veía los amaneceres desde su venta, Mónica no tenia cama dormía en un colchón, tenía su compu y desde ahí oía a su hermana que trasmitia acerca de la cultura de México. La dos mujeres más auténticas y geniales que he conocido, leían hasta por las orejas, la ropa interior la colgaban en el baño, todo lo inisual en el estereotipo femenino que hasta ese momento conocí, y de Mónica siempre recuerdo dos cosas, ella decía “Mi patria es mi niñez” esto en respuesta de una vez que le pregunte sino extrañaba su patria, la otra era que le decía a Indiana que fumar era de burgueses para molestarla, adoraba a Juan Rulfo y Benedetti. Tome clases con Indiana de dibujo y me decía que a pesar de ver sus cuadros lo que yo hacía nada tenía que ver con su obra y ese era un punto a mi favor.