Dictadura
Tu presencia es dictadura, esa mirada tuya el poder que le sostiene.
Irrumpes en mi casa a media noche, golpeando y torturando mis inútiles sueños, encarcelando mi voluntad, doblegándola.
Inundas los sentidos con sesiones tortuosas; abarcas todo y nada de esta miserable humanidad errante. Eres omnipresente incluso en el desfallecer cansado, harto de ti.
Alimentas mi cuerpo, le das continuidad a esta vida insulsa.
Secuestras mis letras, padecen tu prisión y un poco luego la ejecución.
Morfo
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