La tumba del pardo

Franqueza

Posted in diario, letras by immorfo on Julio 7, 2008

Necesito ser franco.

A veces me sorprenden mis compañeros y a veces no los comprendo. Creo que lo anterior podría ser recíproco y no me tomado la molestia de preguntarlo aunque he encontrado coindicencias apabullantes en sus dichos y los míos que refuerzan mis teorías.

Creo que hemos caído en el vicio del personalismo más barato y detestable a causa de algunos pocos privilegios, características del status quo que siempre hemos cuestionado desde siempre, desde nuestros caracteres presuntamente combativos. Luego la reflexión agendada pervierte el contenido de la resistencia a una mera formalidad socarrona y perfumada; nos reflejamos en aquellos que supuestamente son nuestros adversarios.

Muchas veces, las más creo yo, nos faltan huevos (por decir lo menos). Instalados en victorias efímeras que no sirven a nadie ni a nada. Nos faltan elementos para hablar y aceptar las consecuencias de nuestras palabras.
Compañeros: una cosa es lealtad y otra ser conformistas, eso debemos siempre tener presente. Estoy convencido que es necesario dejar un margen amplísimo de maniobra para que personajes más valiosos que uno ocupen los lugares que se acaparan por esa misma soberbia que consume lo poco que resta de legitimidad.

¿Cuántas ocasiones nos hemos visto ante la tentación de ser comprados? Pero de verdad comprados como la mercancía más barata de un mercado de ideas sin estructuras ni simientes que prosperen con tal de ser erradicados del campo. De esas veces ¿Cuanto hemos pensado que valemos?. La respuesta rápida a lo anterior es: nada. No valemos nada de lo que creemos.

Es entonces, que debemos regresar y diversificarnos pues no hay más obstáculo que las estatuas en los caminos. Nadie quiere más próceres ni personalidades mundanas, lo que se requiere es trabajo y nada más que trabajo y voluntad para hacerlo. Fracasar una y otra vez, tantas como sea posible; olvidarse de éxitos que no son más que alimento del adversario; el éxito es veneno que consume y mata las ideas, es el fracaso y la necesidad el combustible de la resistencia pues de no haber condiciones adversas no estaríamos aquí. Estamos a la mitad del camino que nos lleva a unas gradas donde sólo somos espectadores de nuestra propia decadencia.

Franqueza, es necesaria como un órgano ulterior que crezca y se aferre a las rocas como musgo, que se expanda por los caminos más insospechados desde la comodidad que brinda tanta información que creemos absoluta; información en forma de rémora que nos encadenan a estas sillas, a estos lugares tan comunes que pervierten el pensamiento en diatribas cada vez más simples, cada vez más satisfactorias, cada vez más inútiles.

Etiquetado con:,

Escribe un comentario