La tumba del pardo

Mírame así

Publicado en foto, letras by immorfo en Julio 15th, 2008

asi
Mírame así
con esos ojos
y esa expresión que me habla,
que me toca,
con esa mirada que cruza la distancia
y me alcanza.

Dedícame esa luz desperdiciada
en mi sombría figura,
ese reflejo en un paseo
esa toma indistinta,
pero…
…mírame así.

La casa de las mujeres solas

Publicado en letras by immorfo en Julio 9th, 2008

En aquella casa vivían tres mujeres. Todas eran solas y todas estaban locas.

Ninguna de ellas se había casado o siquiera había tenido la intención de hacerlo. Claro, eran mujeres que gozaban de cierta belleza pero no importaba cómo se les abordara los hombre siempre terminaban alejándose no sin cierto desconcierto y a veces con temor verdadero.

Luisa, la mayor de todas era perfecta en todos los sentidos, al menos en esa concepción tenía de sí misma aunque realmente era una mujer inútil que siempre estaba al pendiente de los quehaceres de sus hermanas. Vigilante de los quehaceres hogareños y de las vidas de las otras dos.

Lupe, era la hermana de en medio y era una mujer inquieta y la más loca de todas. Su proceder sólo obedecía a la ocurrencia y nunca consideraba las consecuencias pues, creía, que eso no era para ella.

Lina, la menor, era en sí una extensión de Lupe, le aplaudía sus aventuras y demás locuras. Pocas veces entraban en desacuerdo y llegaban un momento en que Lupe y Lina no se distinguían una de la otra. Aunque Lina nunca tuvo el valor de hacer nada por si misma, de hecho, vivía a través de su hermana pues su propia estima dependía mucho de la aprobación que su hermana Lupe le diera.

Cierto día de hastío cotidiano las hermanas trabajaban en la cocina de la casa. Las tres en silencio, un silencio inusual en esa casa pues casi siempre oía a Lupe cantar canciones viejas que nadie conocía la letra excepto ella, incluso podría pensarse que incluso inventaba sus propias canciones. Luisa, con su gesto serio picaba cebollas y jitomates en un repetido tac tac tac del cuchillo contra la tabla mientras los vegetales eran reducidos a meras pulpas informes. Lina, mientras tanto, vaciaba el agua en una cacerola, ahí iría el pollo a cocinar, su concentración en tan mundana tarea era exagerada.

Agua, chiles, pollo, cebolla, jitomate, sal y a la mesa a esperar. Las tres estaban sentadas y en silencio. Un silencio casi criminal. El fuego calentaba poco a poco el alimento. Luisa y Lupe se miraban, mientras Lina buscaba la mirada de Lupe sin encontrarla.

-Esta casa esta muy sola, dijo de pronto Luisa. Hace falta algo.

Lina volteó la mirada hacia Luisa mientras Lupe respondía.

-Si, es cierto, hace falta algo. Lina, vete a la tienda y cómprate un cuarto de queso rallado. Medio de huevo y dos de tortillas.

-¿Dos de tortillas? es mucho, sólo traigo medio.

-No, dos kilos y demórate todo lo que puedas -Lina tomó dinero, una bolsa y salió de la casa sin mirar atrás. Luisa y Lupe quedaron solas esta vez y no tardaron en hablar.

-Uy si. Imagínate Luisa. Esta casa llena de vida. Yo tendría con quien cantar.

-Y no sólo cantar -dijo Luisa- también tenerlo sin todas las complicaciones que conllevan. Uf, yo no me imagino padecer todos esos males sólo para que ya seamos cuatro.

-Ay ni yo, ni loca que estuviera. Además nuestra hermanita bien podría hacernos ese favor a las dos. No creo que se niegue, además hay formas de tratarla.

-Si claro, no es que seamos abusivas pero la realidad es que nuestra Lina no hace nada por nosotras, ella, tan linda y más bonita que nosotras debería agradecernos que la cuidamos de tanto gandul que ronda fuera de la casa por ella.

-Si -terminó Lupe. Ambas regresaron al silencio previo y siguieron así largo rato, sin hablar ni hacer nada más que estar sentadas. Viendo rondar una mosca en la cocina. Oyendo ladrar a los perros a la distancia.

La puerta se abrió con un rechinar de los goznes y ambas estallaron en risas frívolas. Lina no se sorprendió pero sonrió queriendo enterarse de lo que ella creía un chiste. Lupe se levanto de la mesa y alcanzó a su hermana menor mientras le ayudaba con los encargos.

-¡Linita!, hermanita chula, te tenemos una sorpresa.

-¿De verdad? -pregunto Lina con inocencia- ¿Qué es?

-No es “qué” sino quien -respondió Luisa.

-Así es hermanita, queremos presentarte a un muchacho bien apuesto que, dicen por ahí, lo traes bien tarugo.

-¿Y quien es? -pregunto Lina intrigada.

Lupe y Luisa se miraron de pronto sorprendidas al no saber que responder. Fue Luisa quien reaccionó primero:

-Ya sabrás hermanita, ya sabrás, por lo pronto debes pensar en tu futuro, ya estás grande y la verdad no queremos que quedes como nosotras, solas y sin más ilusiones. Tú en cambio, aún puedes tener hijos. Imagínate, adorables chiquillos rondando la casa.

-Si, -dijo Lupe- sólo imagínate. Una hermosa señora acompañada de su marido, apuesto y galante, seguidos de tus adorables hijitos. Claro que también piensa cómo son los hombres y que tal vez te abandonen, ya ves como son. En ese caso nos tienes hermanita, siempre nos tendrás. Pero debes saber que para consuelo tendrás a tus hijos que siempre te querrán sin importar si tienen a su padre junto o no. Además, la familia es primero hermanita. No te deseo mal, pero así con las cosas, la vida de casada es muy dura para una mujer. ¡Bah!, no me hagas caso, mira que emocionada estoy que digo puras tonterías. Aunque eso de los hijos no son tonterías eh.

-Así es Linita -dijo Luisa con una mirada de buitre- sólo queremos lo mejor para ti, nosotras que tanto te queremos, tanto así que te recibiríamos si tu marido te deja.

-Pero si aún no me caso -dijo Lina con una voz tiplosa.

-Si, si -cortó Lupe- pero pronto lo estarás. Y debes estar lista para los duros golpes de la vida. No eches en saco roto nuestros consejos, los consejos que te dan tus hermanas Lina, nosotras que daríamos la vida por ti.

Lina, se sentó a la mesa. Se quedó mirando a sus hermanas, primero a Luisa y luego a Lupe. La flanqueaban como dos hienas esperando que su presa muriera. Pensaba y repensaba las cosas recién dichas. ¿Como podrían ser malos sus consejos si eran sus hermanas? Eran lo único que ella tenía y no deseaban más para ello que lo bueno de la vida. Al menos eso llegó a entender luego tantas palabras de las que algunas ya no recordaba. Luego de unos momentos por fin dijo:

-¿Y de verdad es guapo este fulano?

Fin
Morfo

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No quiero…

Publicado en letras by immorfo en Julio 8th, 2008

No quiero
No quiero que termine la noche, no sin ti. No sin dedicarte el tiempo necesario para decirte poco o mucho, pero hacerlo, con calma, como una caricia, un roce fugitivo, un abrazo prohibido.

Que no se termine, no sin pensarte otra vez, mirar el reloj y robarle un poco de tiempo. Ordenarle a mis ojos cansados que esperen un poco, que ya casi nos dormimos, que en un ratito y te soñamos.

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Letras

Publicado en diario, letras by immorfo en Julio 1st, 2008


Las letras se me escapan, corro tras ellas para poder decir y poder gritar pues voz no me queda, que este desorden no expresa ni me identifica ni explica nada.

Que este silencio no es malo, que mis defectos no son intencionales ni el alba es renacer.

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Sin título

Publicado en diario, letras by immorfo en Junio 27th, 2008

Hacia ti me dirijo
me acompaña la noche
el vago recuerdo
el ansia proscrita
la leve sonrisa
y mi eterna premisa

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No sé pedir…

Publicado en letras by immorfo en Junio 22nd, 2008


No sé pedir bajo el auspicio de tu nombre
y me queda la angustia de callarme,
me consumen las ganas de gritarte,
y te miro,
te contemplo
omnipotente
y me callo.

Me arranco de los ojos tu recuerdo
y me duelen
y me sangran,
te devuelvo
y te quiero.

Me convierto en ciudadano
ignorante y sumiso
sin intenciones proletarias
ni discursos incendiarios,
que no pide
pues no sabe.

Luego cambia,
se rebela
y exige tu presencia
para amarte
y darte guerra.

Morfo

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Te me pierdes

Publicado en diario, letras by immorfo en Junio 19th, 2008

Te me pierdes
en la burocracia de mi mente,
no entiende ni comprende
que tu imagen indeleble
no requiere de reclamos
ni peticiones presenciales.

Te me pierdes
en los pasillos del deseo
que sin puertas ni ventanas
me someten a este encierro
de ojos entornados
en el recuerdo de tu cuerpo.

Te me pierdes
de la falta que me hacen
las ramitas de tus dedos,
el “te quiero” entre los sueños
y las sorpresas matinales
que culminan en un beso.

Morfo

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Manifiesto en dos tiempos

Publicado en letras by immorfo en Junio 18th, 2008

I

Compañera:
Déjeme mirarla a los ojos que tengo algo que decirle,
y el valor no me falta
lo que falta es el aliento.

Si bien a veces huyo
es nomás de locura
¿Recuerda aquella liebre?
algo así pero sin premura

Si bien nuestros manifiestos son distintos
que no importen las piedras del camino,
las guerras mal libradas
las letras mal escritas
las penas mal habidas,
nuestras balas son las mismas.

Por que he caído, compañera,
en un rellano luminoso
de realidad y canciones
de truenos y avenidas
de noches solitarias
y certezas compartidas

Hoy miro de noche
en la dureza del vacío
y no crea que es flagelo
ni patrañas sin sentido
es este un manifiesto
de un amor consabido
motivo de preguntas
de los extraños y los míos.

Y al formular respuesta coherente
aparece usted compañera,
respuesta indescifrable
imagen entrañable
sueño tremebundo
despertares deseables
en campañas y dolores.

II

Y así las cosas compañera:
me declaro en rebeldía
ante el silencio opresor
adquirido por dominio
y mi falta de gobierno;
Solicito a usted cabida
a esta confesa circunstancia
que atraviesa los volcanes
desde esta humilde esquina.

Y no por falta de palabras
ni tinta en esta pluma
ni falta de ideas claras
ni tiempo para usted
pero ¿como reiterarle compañera
que hago más que quererla?

Y no hablo de ansiedades
ni miedos sin gaveta
y es que debo agregar:
deseo verla cuando despierta
y hacer la guerra, trazar la ruta,
con sus bellas consignas,
en esta lucha y resistencia.

Morfo

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Anahuac

Publicado en diario, letras by immorfo en Junio 14th, 2008

Un amanecer en el valle siempre recuerda torres y cúpulas.
Un amanecer en tu oriente recuerda torres y cúpulas.

De la lava y de los lagos crecimos, de las tierras y las sales nos alimentamos
De la historia y las fortalezas nos formamos.
De esa tenue línea de tiempo que nos separa nos encontramos.

Tu, tierra y patria en exilio breve.

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Padre

Publicado en letras by immorfo en Junio 14th, 2008

-Mi padre murió y creo que fue lo mejor que le pudo haber pasado -Me dijo ese ebrio al momento de tomar su vaso lleno de cerveza.

-¿Qué más pudo esperar de la vida que trabajar y trabajar para siempre vivir pobre y con hambre?. ¿Que caso tiene vivir de esa forma? -Su rostro quemado por el sol y su sucio cabello enmarañado era un metáfora de sus pensamientos divergentes- Al final murió mi padre, no sé de que, las autoridades se llevaron su cuerpo después de encontrarlo muerto en ese sucio almacén de madera. El informe de la autopsia decía la causa de la muerte pero no entendí aquellas palabras. Murió de cansancio, eso lo sé bien, yo también estoy cansado, a veces me duele el pecho como hoy y eso que aún no tengo la edad que tenía mi padre cuando murió. Poco a poco mi voluntad se cansa siquiera de respirar, en serio, a veces mis pulmones caen al fondo y tengo que recordar que hay que respirar para vivir. Mira mis manos -eran manos fuertes, rudas, acostumbradas a trabajos pesados, sus dedos eran cortos y toscos- a veces me duelen, siento como me tiemblan con solo levantar este vaso y por las noches siento como se enfrían y duelen por dentro, como si a los huesos les quitaran la médula para meterlas agua fría. Cuando eso pasa meto las manos debajo de mi espalda cuando me acuesto para aliviar el dolor. ¿Sabes por que no voy al doctor?, pues no creo que sirva de mucho. No tengo el dinero para ir con él y de tenerlo no me sobraría para comprar medicinas. Además, si tengo algo que me va a matar nada impedirá, ni siquiera un doctor, que me muera.

Miré sus manos y note un leve temblor mientras esas manos llevaban la bebida a la boca de ese hombre. El silencio en esa cantina era interrumpido por el zumbido de una mosca que atravesaba las lineas de luz matutinas que entraban por las puertas. Ambos estabamos sentados lado a lado sobre la barra del lugar, mirando al enorme espejo de la cantina pregunté:

-¿Y que piensas hacer?

-Nada, nada. No puedo hacer nada y no quiero hacer nada. La vida es así y a cada uno nos llegará la hora de dejar esta vida y dejar de sufrir. A veces pienso en mi padre y creo que el está en algún lugar recostado viendo los árboles, el cielo y los pajaritos cantando. Lo imagino descalzo y con una mirada serena… -se interrumpió mientras su mirada se perdía en un punto inexistente, después continuó- pero no sé, llega a un punto en que lo veo a los ojos y recuerdo que está muerto. Aún así insisto en que es lo mejor que le pudo haber pasado.

-¿Eso crees realmente?

-Si, no tengo niguna duda.

Se recostó sobre la barra, sollozando. Sin interrumpir. Di cuenta de mi trago, era necesario en ese momento. Dejé que su desahogo continuara por algunos momentos más.

Después de poner mi mano encima de su espalda. Su cabeza se recargó sobre la barra como un melón saliendo de una bolsa y sus ojos miraban hacia ninguna parte, tal vez veía un cielo azul con pajaritos cantando. No hay como saberlo.

Pero ese día ya no tendría que ir a trabajar y vería a su padre directo a los ojos…

FIN

Tu sabes que cuentas conmigo, estés en la razón o no. EMP”

A ti padre, que me sigues enseñando tanto.

Morfo

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